Sin embargo, la imagen por sí sola no permite saber si está dormido, desmayado, enfermo, lesionado o atravesando alguna otra situación. Tampoco permite determinar su identidad, el lugar exacto, la causa de su estado ni qué ocurrió antes o después de la fotografía.
Este tipo de escena puede servir para explicar algo mucho más útil: qué hacer cuando encontramos a una persona tendida y no sabemos si necesita ayuda médica.
Una persona inmóvil no debe darse por fallecida
Uno de los errores más graves al compartir fotografías de este tipo en redes sociales es afirmar inmediatamente que una persona “murió” simplemente porque aparece tendida.
Hay muchas razones por las que alguien puede encontrarse en esa posición.
Puede tratarse de un desmayo, agotamiento, una caída, una alteración de la glucosa, deshidratación, efectos de medicamentos, intoxicación, una emergencia cardiovascular o neurológica, entre muchas otras posibilidades.
También podría simplemente estar descansando.
Sin una evaluación adecuada, no corresponde establecer la causa.
Lo primero es comprobar que el lugar sea seguro
Antes de acercarse, hay que observar el entorno.
Tránsito vehicular, cables eléctricos, fuego, sustancias desconocidas, animales o una situación violenta podrían poner también en peligro a quien intenta ayudar.
Si el lugar es seguro, se puede intentar determinar si la persona responde hablándole claramente desde una distancia cercana.
Si no responde, la situación debe tomarse seriamente.
¿Qué hacer si parece inconsciente?
Una persona que no responde necesita una valoración inmediata.
Se debe solicitar ayuda a los servicios de emergencia y comprobar si respira normalmente. Si no respira con normalidad, el operador de emergencias puede proporcionar instrucciones mientras llega la asistencia.
Cuando existe la posibilidad de una caída o traumatismo, conviene evitar mover innecesariamente a la persona, salvo que permanecer allí represente un peligro inmediato.
Las maniobras de primeros auxilios deben realizarse de acuerdo con el nivel de capacitación de quien ayuda y siguiendo las indicaciones del servicio de emergencias.
¿Por qué una persona puede perder el conocimiento?
El desmayo puede producirse por una disminución temporal del flujo sanguíneo hacia el cerebro, pero existen muchas otras causas posibles.
Deshidratación, calor intenso, permanecer demasiado tiempo sin comer, determinados medicamentos y algunas alteraciones de la presión arterial pueden intervenir en ciertos episodios.
Pero también existen situaciones potencialmente más serias.
Por eso, cuando alguien permanece inconsciente, presenta dificultad para respirar, convulsiona, tiene dolor intenso o muestra otros síntomas preocupantes, necesita atención profesional.
La presencia de una muleta no explica lo sucedido
En esta fotografía puede verse un objeto que parece utilizado como apoyo para caminar.
Eso podría indicar que la persona tenía alguna dificultad de movilidad, pero no permite concluir qué condición tenía ni si guarda relación con el hecho de encontrarse tendida.
Una fotografía captura solamente un instante.
Interpretar toda la historia a partir de un único elemento puede generar información falsa.
Señales que justifican solicitar ayuda urgentemente
Hay circunstancias en las que no debería esperarse para ver si la persona mejora por sí sola. Entre ellas se encuentran:
- No responde cuando se le habla.
- No respira normalmente.
- Presenta dificultad respiratoria importante.
- Tiene convulsiones.
- Existe sangrado considerable.
- Presenta debilidad repentina o dificultad para hablar.
- Se sospecha una caída o golpe importante.
- Está desorientada y su estado empeora.
En estas circunstancias, debe solicitarse asistencia de emergencia.
No ofrecer alimentos ni bebidas a una persona inconsciente
Aunque alguien piense que la persona necesita agua o azúcar, no debe introducirse comida ni líquidos en la boca de alguien que está inconsciente o no puede tragar adecuadamente.
Existe riesgo de que el contenido pase hacia las vías respiratorias.
Tampoco es recomendable administrar medicamentos desconocidos.
La prioridad es conseguir asistencia y mantener a la persona segura.
Fotografiar no debería sustituir ayudar
Los teléfonos móviles permiten registrar prácticamente cualquier acontecimiento en segundos. Pero ante una posible emergencia, conseguir ayuda es mucho más importante que obtener una fotografía para redes sociales.
También debe considerarse la dignidad de la persona.
Alguien que atraviesa una situación médica vulnerable puede no estar en condiciones de decidir si quiere aparecer públicamente en fotografías o videos.
Cuidado con las historias inventadas en redes sociales
Una imagen de una persona tendida puede acompañarse fácilmente de titulares como “lo encontraron sin vida”, “nadie quiso ayudarlo” o “esto fue lo que le ocurrió”.
Ninguna de esas afirmaciones puede obtenerse de esta fotografía.
Para publicar una noticia real sería necesario conocer una fuente verificable, declaraciones de autoridades, servicios de emergencia, familiares o información periodística confiable.
Hasta entonces, lo responsable es limitarse a describir lo observable.
La importancia de conocer primeros auxilios
Situaciones como esta demuestran por qué los conocimientos básicos de primeros auxilios pueden ser útiles para cualquier persona.
Reconocer una emergencia, solicitar ayuda rápidamente y saber cómo actuar mientras llegan los profesionales puede marcar una diferencia.
Los cursos certificados de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar permiten aprender estas habilidades mediante práctica supervisada.
Una escena que invita a actuar con humanidad
Independientemente de cuál sea la verdadera historia detrás de esta fotografía, existe una enseñanza importante.
Cuando encontramos a una persona aparentemente vulnerable, primero debemos preocuparnos por comprobar si necesita ayuda antes de juzgarla, fotografiarla o asumir qué le ocurrió.
Y cuando una imagen así llega a internet, debemos recordar que no conocemos necesariamente toda la historia.
Informar responsablemente significa distinguir entre lo que realmente vemos y aquello que todavía no podemos confirmar.
